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Motivos por los que podrían descalificarte de una carrera y quizás no lo sabías

Entrenas durante meses, cuidas tu alimentación, inviertes en las mejores zapatillas y, el día de la prueba, cruzas la meta con los brazos en alto. Sin embargo, poco después, descubres que tu nombre no aparece en la clasificación o figura con un temido ‘DQ’. ¿Qué ha pasado?

En el mundo del atletismo en ruta, existen normas que van más allá de simplemente correr rápido. La World Athletics (la federación internacional) y la Real Federación Española de Atletismo (RFEA) velan por el cumplimiento de un reglamento que, en ocasiones, choca con las costumbres más emotivas o prácticas de los corredores populares.

Aquí analizamos las causas más comunes (y a veces desconocidas) que pueden dejarte fuera de la clasificación oficial.

El emotivo final con la familia

Es una de las imágenes más repetidas: un padre o una madre encara los últimos 50 metros y busca entre el público a sus hijos para entrar de la mano o en brazos en meta. Es un momento cargado de sentimiento, pero en una carrera oficial bajo el amparo de la European Athletics o la RFEA, es motivo de descalificación inmediata.

El reglamento es estricto por dos razones:

  • Seguridad: Un menor en la recta de meta puede provocar caídas de otros corredores que vienen disputando un sprint.
  • Asistencia externa: Se considera que cualquier persona ajena a la prueba que entre en el recorrido está prestando una ayuda no permitida.

Aunque nos rompa el corazón, si la carrera es federada, mejor deja el abrazo para un metro después de cruzar la línea de meta.

El peligroso aislamiento de los auriculares

Muchos corredores no conciben sumar kilómetros sin su lista de reproducción favorita. No obstante, la normativa internacional prohíbe el uso de auriculares o dispositivos de reproducción de sonido durante la competición.

La razón no es otra que la seguridad y la comunicación. Un corredor debe ser capaz de escuchar las instrucciones de los jueces, las sirenas de ambulancias o los avisos de otros compañeros. En España, los jueces suelen ser permisivos en los cajones traseros de las grandes maratones, pero si estás en los grupos de cabeza o el juez tiene el día riguroso, el uso de cascos puede costarte la descalificación.

‘Liebres’ ilegales y el rebufo de los vehículos

En el atletismo profesional y federado, el ritmo solo lo marcas tú, tus rivales o las liebres (pacers) oficiales de la organización. Está prohibido que un amigo se una a la carrera en cualquier parte del recorrido para darte ánimos y marcarte el paso si no está inscrito. Esta ayuda se considera asistencia ilegal.

Del mismo modo, debes tener cuidado con los vehículos de la organización. Acoplarse al ritmo de una bicicleta de apoyo o de la moto que abre paso o de prensa está penalizado. Existe una distancia de seguridad que el corredor debe mantener respecto a cualquier vehículo oficial. Si un juez observa que te aprovechas de la estela de una moto para reducir la resistencia al viento o para mantener una velocidad constante, la descalificación será fulminante.

La trampa del avituallamiento externo

Podría parecer un gesto inocente que un amigo te entregue un gel o una botella de agua durante el recorrido de una carrera, pero es una infracción grave. Según la normativa de la World Athletics, los atletas solo pueden recibir hidratación y comida en los puntos oficiales establecidos por la organización.

Cualquier avituallamiento recibido fuera de estas zonas se cataloga como ayuda ilegal. Si te quedas sin agua entre dos estaciones, pedir auxilio a un espectador puede parecer una solución lógica. No obstante, ante los ojos de un juez de la federación, estarás cometiendo una falta sancionable.

La ingeniería prohibida en tus pies

La tecnología ha revolucionado el calzado, pero también ha forzado a las federaciones a poner límites estrictos para evitar el ‘dopaje tecnológico’. Actualmente, para que una marca sea válida en una carrera oficial, las zapatillas deben cumplir dos requisitos fundamentales:

  • Grosor de la suela: La altura de la espuma no puede superar los 40 mm en pruebas de ruta.
  • Placas de carbono: Solo se permite la inserción de una única placa rígida (ya sea de carbono o material similar) en el interior de la entresuela.

Si te presentas en una prueba oficial con unas zapatillas de prototipo o modelos de súper entrenamiento que usen doble placa o excedan las medidas, tu marca no será legal. Esta norma asegura que el rendimiento dependa más de tus piernas que de la ingeniería del calzado.

Recortar el trazado (aunque sea por error)

En las curvas cerradas, la tentación de subirse a la acera o recortar por un jardín es alta. No hace falta saltarse un kilómetro entero para recibir una sanción; basta con abandonar el firme de la calzada para que un juez considere que has reducido la distancia oficial de la prueba.

Los circuitos homologados están medidos con precisión por el camino más corto posible dentro del cerco del recorrido. Si te sales de la línea marcada para ganar unos segundos, rompes la integridad de la competición. Cada vez más organizadores instalan en sus carreras controles de paso intermedios mediante alfombras electrónicas para evitar estas ‘pillerías’ o ‘errores’.

La integridad del dorsal

El dorsal funciona como tu documento de identidad. Muchos corredores tienen la costumbre de doblarlo para que no les moleste. Esto es un error. Modificar el dorsal o tapar la publicidad de los patrocinadores es motivo de sanción por parte de la RFEA. El número debe ser visible en su totalidad y estar colocado en el pecho, sin dobleces, para facilitar la labor de los jueces y el correcto funcionamiento de los chips de cronometraje.

¿A qué carreras afectan estas normas?

Es fundamental distinguir entre una carrera incluida en el calendario oficial de la RFEA o de federaciones autonómicas y una carrera que no esté bajo el amparo federativo.

En las pruebas populares que no estén bajo el amparo de la federación de atletismo, las reglas las dicta el propio organizador de la carrera. Si allí no prohíbe expresamente correr con auriculares o entrar en meta con tu hijo, no habrá problemas. Sin embargo, en pruebas como las maratones de Logroño, Valencia, Sevilla o Madrid, el reglamento internacional se aplica a rajatabla.

Ojo si sales de España

Si decides competir en el extranjero, podrías encontrar normas curiosas. Por ejemplo, en algunas pruebas de Estados Unidos (bajo la batuta de la USATF), el uso de auriculares está permitido en las categorías populares pero estrictamente prohibido para quienes optan a premios en metálico.

En Japón la normativa sobre la vestimenta es rigurosa. El tamaño de los logotipos de marcas comerciales que no sean el fabricante de la ropa está limitado a unos pocos centímetros cuadrados. Si el logo de tu patrocinador en la camiseta es demasiado grande, podrías ser descalificado incluso antes de empezar.

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