Arte, gastronomía y atletismo de élite convivieron en el II Memorial Antonio Moreno de Frutos

Carlos Beltrán consiguió la mejor puntuación de la jornada tras alcanzar los 7,82 metros en Longitud
Manu Quijera se adjudicó el premio del Reto Disco-Jabalina tras superar los 79 metros
El relevo masculino de 4×100 batió el récord de La Rioja con una marca de 40.88
El CTD Adarraga de Logroño volvió ayer a ser el escenario para recordar la figura del fundador del club La Rioja Atletismo. La segunda edición del Memorial Antonio Moreno de Frutos congregó deporte, arte, gastronomía y memoria en una tarde donde la cercanía fue la nota dominante. Como ya es tradición en esta cita, el público pudo acceder a la pista para seguir el esfuerzo de los deportistas a escasos metros de la acción. Entre los asistentes que presenciaron las pruebas desde el propio tartán se encontraban el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, el concejal de Deportes, Francisco Iglesias, y el director general de Deporte del Gobierno de La Rioja, Diego Azcona.
El exatleta y actual comentarista, Juan Carlos Higuero, aportó su conocimiento para narrar el desarrollo de la competición, enmarcada en un ambiente que evocaba las costumbres del propio homenajeado. Durante la reunión, los asistentes degustaron fideuá, la comida que Moreno preparaba siempre en sus reuniones familiares. La jornada integró además la actuación en directo del cuarteto riojano Óleo y un taller de pintura al vino a cargo de la artista Lady Wine Ideas.
En el plano competitivo, el foso de longitud destacó la figura de Carlos Beltrán. El saltador del Tenerife-CajaCanarias se llevó la victoria con un vuelo de 7,82 metros. Esta actuación supuso la mejor marca de todo el encuentro según la tabla húngara, sumando un total de 1099 puntos. Le escoltaron en el podio Darío Bruzón (Trops-Cueva de Nerja) con un mejor intento de 7,35 metros, y Lucas Agudo (CA Ultreia Rioja) con 6,62 metros. La prueba femenina fue para Laila Lacuey, del Grupompleo Pamplona Atlético, tras aterrizar en los 6,26 metros. El segundo puesto recayó en su compañera de equipo Andrea Arilla, con 6,24 metros, mientras que la tercera plaza la ocupó Candela Hierro (La Rioja Atletismo) con un salto de 4,96 metros.
El sector de lanzamientos concentró buena parte de las miradas de la grada. La entrenadora Idoia Mariezkurrena no quiso perderse la fiesta, desplazándose desde Pamplona para supervisar los tiros de algunos sus pupilos como los hermanos Quijera o el riojano Rodrigo Iglesias (Facsa-Playas de Castellón). El gran protagonista con la jabalina fue Manu Quijera (Grupompleo Pamplona At). El navarro alcanzó los 79,68 metros. Este registro, además de otorgarle la segunda mejor puntuación de la reunión (1097 puntos), le sirvió para adjudicarse el Reto Disco-Jabalina. Este premio económico buscaba incentivar el rendimiento de quienes superaran barreras exigentes, fijadas en 79 metros para su categoría. El podio lo completaron Jorge Franco Sus (At. Intec-Zoiti) con 71,22 metros y Nicolás Quijera (Grupompleo Pamplona At) con 70,28 metros. En jabalina femenina, Oihane Apesteguia (Grupompleo Pamplona At) venció con un tiro de 42,99 metros, por delante de Noa Esteban (Super Amara BAT) con 40,11 metros y Sofía Moreno (La Rioja Atletismo) con 35,36 metros.
La jaula de disco coronó al local Marcos Moreno (La Rioja Atletismo) con una marca de 61,13 metros. Yasiel Brayan Sotero (TenerifeCajaCanarias) fue segundo con 60,09 metros y Mykhailo Brudin (Facsa – Playas de Castellón) tercero con 59,86 metros. En categoría femenina se impuso Nneka Naomey Ezenwa (Trops-Cueva de Nerja) al alcanzar los 55,50 metros. Tras ella clasificaron Natalia Sáinz (Diputación Valencia C.A.) con 48,22 metros y Raquel Villa (Super Amara BAT) con 45,36 metros.
Sobre el anillo de la pista, la velocidad deparó un registro destacado para el atletismo local. El relevo 4×100 masculino firmó un nuevo récord autonómico que databa del 17 de junio de 2017. El cuarteto formado por Jesús Calle, Alejandro García, Carlos Beltrán y Hugo Pérez de Colosía detuvo el cronómetro en 40.88.
Las pruebas individuales de velocidad dejaron como vencedor en los 100 metros lisos a José Giner (Córdoba Patrimonio C.A.C.) con un crono de 10.69. Jesús Calle (A.D. Marathon) fue segundo con 10.70 y Félix José Sierra (Hiru-Herri) tercero con 10.84. En féminas triunfó Patricia Urquía (At. San Sebastián) con 11.80. La plata fue para Patricia Chavarren (Valdizarbe-GANA) con 11.84 y el bronce para Irene Raimi (Terra Atletismo) con 11.98. En la vuelta a la pista, Eliani Casi (At. San Sebastián) se impuso en los 400 metros con un tiempo de 55.33, superando a Paloma Sobrino (At. Femenino Celta) con 55.72 y a Jimena Díez (La Rioja Atletismo) con 57.51.
El 1.500 fue dominado por Álvaro Alduan (At. Ardoi) tras cruzar la meta en 3:53.16. Le siguieron Markel Ciriza (Hiru-Herri) con 3:53.63 y Daniel Hernando (A.D. Marathon) con 3:54.66. El deporte adaptado tuvo su espacio en el hectómetro inclusivo. En la carrera masculina ganó Andrés Montero (14.46), flanqueado por Asier Morales (14.60) y Martín Romeo Martínez (17.97), todos ellos defendiendo al CA Ultreia Rioja. En la prueba femenina, Lola Lorente (18.03) superó a su compañera de club Lorena Gómez (21.91). Para cerrar el programa en el anillo, el relevo femenino de 4×100 dejó la victoria de La Rioja Atletismo con un registro de 48.34. Los equipos de Terra Atletismo (52.14) y Calagurris Atlético (52.93) ocuparon los siguientes peldaños.
Más allá de los tiempos y las distancias, la cita reservó un espacio de pausa para reconocer el valor humano en el deporte. María José Cuesta, viuda de Antonio Moreno, entregó el premio que lleva el nombre de su marido al médico Vicente Elías. El galardón reconoció el trabajo de cuidado y acompañamiento que este facultativo ha desarrollado durante años en el Adarraga junto a distintas generaciones de deportistas riojanos. La organización puso en valor con este premio la disposición, el trato y la construcción de comunidad de un profesional casi siempre alejado del foco mediático.
La jornada atlética en honor a Antonio Moreno concluyó ya bajo la luz de la luna, con la entrega de unos singulares y preciosos trofeos a los vencedores, cerrando un encuentro donde el rigor del atletismo convivió con el arte, la gastronomía y la memoria.
